Sueño de una mañana de otoño
Desperté de un sueño raro. Yo acostada. Tú al otro lado de la cama. Pisé el suelo sin despertarte, saltando por encima de tu tranquilo dormitar. Y aún a oscuras, salí de la habitación. Una ducha. Ropa limpia. Una cara somnolienta en el espejo. Volví a por mis zapatos y allí, agachada en plena oscuridad, te vi girar hasta estar frente a mi. Sonreíste, aún dormido…
- ¿Te vas?
- Si
- No…
- Tengo que irme, nos vemos al mediodía.
- Mmm
Me acerqué con la intención de darte un beso. Pero no pudo ser uno solo… y llegué tarde al trabajo.